martes, noviembre 30, 2010

1986, el poder es una sombra que pasa



Escribo este apunte en circunstancias muy difíciles. Mi padre se debate entre la vida y la muerte.

Un buen día, a penas a pocos meses de mi padre haber asumido la presidencia de la República Dominicana, el 16 de agosto de 1982, nos dió a Dilia y a mí, el mejor consejo de toda la vida: "No se acostumbren al poder... ustedes van a tener durante cuatro años muchas amistades nuevas, tendrán muchas invitaciones, pero, luego de cuatro años, volveremos a nuestra casa. El poder es como una sombra que pasa. Mantengan siempre su sencillez y la humildad que siempre le hemos inculcado en nuestro hogar".

El 16 de agosto de 1986, cuando llegamos a la casa, después de que mi padre hubiese entregado la banda presidencial, estábamos unos cuantos, sus amigos de siempre. Toda aquella parafernalia que envuelve las mieles del poder ya era cuestión del pasado. Se comenzaba a sentir el sabor amargo de la savila representada en la desgracia política. Ese día escuchamos los decretos presidenciales con las nuevas designaciones en la quietud de nuestro hogar. Se iniciaba una etapa en su vida, marcada por una feroz persecución. Nunca perdiste tu humildad, tu sensatez y tu entereza. Me siento orgulloso de ti.

Hoy, cuando te ví, te hablé. Sé que me escuchaste, y te lo dije: Gracias por tu legado. Definitivamente, el poder es como una sombra que pasa... como la vida misma.

Nota sobre la foto: Mi padre recién graduado de abogado en 1951, sentado en la oficina de la Calle 16 de agosto No.99, en Santiago. Estuve en esa oficina los primeros cinco meses de este año, y era inevitable el recuerdo de esos años.

lunes, noviembre 29, 2010

1989, unión, fuerza y amor



He pasado muchas duras pruebas en mi vida, junto a mi familia. Pero pocas, como la de aquel verano de 1989. Mi padre estaba guardando prisión en la entonces "Cárcel Preventiva La Fe". Mi madre le visitaba todos los días, al igual que Dilia y yo, solo que mi madre permanecía desde las 8am hasta las 6pm, diariamente. Esto implicaba toda una logística en el sentido de que debíamos enviarle el desayuno, almuerzo y cena, cada día. En partidas dobles. A veces, Dilia llevaba el almuerzo, y yo, la cena, o viceversa.

Un sábado caluroso de ese verano, mi madre se despedía de mi padre. Iba cargada con una canasta que tenía los platos de su cena. La celda de mi padre estaba en un segundo piso, por lo tanto, ella debía bajar las escaleras, llegar al primer piso y salir hacia el parqueo. Ocurrió lo impensable:

Bajando las escaleras, mi madre se cayó, y sufrió una terrible fractura en el tobillo y en el pie izquierdo. No quiero recordarme mucho de ese día, pero ha sido la mayor sensación de impotencia que uno pueda sentir. Mi padre, desesperado en su celda, y mi madre, llevada de urgencia a una reconocida clínica privada, en condiciones de gravedad, por su conocida diabetes. Con toda responsabilidad hoy digo que los primeros auxilios que ella recibió no fueron a la altura de su gravedad. Le pudieron un yeso que le provocó quemaduras de tercer grado, y la situación se fue complicando, cada día que pasaba.

Vivíamos, durante esos días, entre la cárcel y la clínica, agustiados. En esas circunstancias, no hubo otra alternativa que viajar a Miami con ella. Debo ser justo, y reconocer que el presidente Joaquín Balaguer autorizó la salida de mi padre, y todos juntos, viajamos a Miami, con el Doctor Escipión Oliveira, un extraordinario profesional de la medicina y excelente ser humano.

Mi madre pasó cerca de un mes internada en el hospital. En su habitación, nos tomamos la foto que comparto con ustedes. Se observa la pierna izquierda de mi madre con unos clavos sobrepuestos antes del tobillo, y los dedos de los pies enyesados. Mi madre permaneció otros meses más en silla de ruedas. Luego tuvo que utilizar calzados especiales.

Mi padre sufrió esto como si hubiese sido él mismo, como yo sé que mi madre sufriría ver a mi padre batallando para salir del estado de coma. Pudimos salir de esta dura prueba, unidos. Mi padre nos enseñó a Dilia y a mi una frase inolvidable, que repetimos antes del almuerzo familiar: "Unión, fuerza y amor... venceremos".

Wikileaks y Santo Domingo

Es la noticia que ha puesto al desnudo a la diplomacia americana. Y, como era de esperarse, entre los más de 250,000 documentos, hay cables que corresponden a la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo. Revisando la cantidad de documentos por país, me llama la atención cómo ha cambiado la geopolítica en los últimos años. Aquí detallo los países latinoamericanos por cantidad de cables llegados a Wikileaks, con una breve explicación personal:

1.- Bogotá 2,416 (Es el principal aliado de Estados Unidos en América Latina).

2.- Caracas 2,340 (El presidente de Venezuela es Hugo Chávez).

3.- México 2,285 (Es el vecino distante de Estados Unidos).

4.- Buenos Aires 2,233 (Es miembro del G-20).

5.- Tegucigalpa 1,958 (No nos equivoquemos, el Golpe de Estado de Zelaya, redobló las actividades de la Embajada).

6.- Brasilia 1,947 (Es el contrapeso de Estados Unidos en América Latina, G-20).

7.- Santo Domingo 1,675 (Comparte isla con Haiti; es aliado en El Caribe).

8.- Santiago 1,464 (Chile fue el primer país latinoamericano que suscribió un TLC con Estados Unidos).

9.- Quito 1,450 (La reserva de petróleo de Ecuador es de seguridad nacional).

10.- Lima 1,388 (Ha luchado contra el terrorismo, es aliado en la Comunidad Andina).

11.- La Paz 1,299 (El presidente de Bolivia es Evo Morales).

La geopolítica ha cambiado, pero no la política exterior de Estados Unidos. Solo ha pasado de la diplomacia de los cócteles a la diplomacia de la información. En mi experiencia, cada vez que he participado en una reunión con un funcionario del gobierno de Estados Unidos de América, siempre hay un asistente tomando notas. Esas notas las despachan al Dominican Republic Desk en el Departamento de Estado. ¿Qué hacen con esas notas? Las archivan y en la medida en que los acontecimientos se van desarrollando, las mismas se van actualizando, y luego pasan a los archivos nacionales. Para leerlas, hay que esperar que las mismas sean hechas públicas por el gobierno americano. Por ejemplo, a Chile le tomó más de veinte años, obtener el permiso para leer las notas sobre el involucramiento del gobierno norteamericano en el derrocamiento de Allende.

Wikileaks ha roto ese esquema. Ya los historiadores y los protagonistas de la historia no tendrán que esperar que los documentos se hagan públicos, y a veces, hasta censurados. y Wikileaks lo ha hecho através del Internet. ¡Qué poderosa herramienta!

Una nota final sobre los 1,675 cables despachados desde Santo Domingo. Recomiendo leer el libro Balaguer y los Militares Dominicanos, escrito por Brian J. Bosch, quien fuera Agregado Militar de Estados Unidos en la Embajada dominicana en Santo Domingo, para que se tenga una idea de cómo recolectan información y cómo la despachan. Mi apunte sobre este libro, aquí. Esto era entre 1971 y 1974. Solo imaginarse ahora con los avances tecnológicos y el poder de la información.

Colofón: Sobre Wikileaks, he escrito uno y dos apuntes.

domingo, noviembre 28, 2010

1957, la pareja


Desde que mis padres se conocieron, hubo el flechazo. Su noviazgo fue corto. Mi padre se empleó a fondo para conseguir que mi abuelo materno, Alfonso Mera, hombre de campo, dijera que sí al matrimonio entre Asela y Salvador. Se casaron el 21 de septiembre de 1957. Desde el primer momento, mi madre fue no solo su esposa, sino su amiga, su consejera, su apoyo, en cualquier circunstancia.

Ella sacrificó sus estudios por él, y se convirtió en su asistente. Todas las notas, instancias, documentos y ponencias que hacía mi padre eran dictadas por él a mi madre. Y ella, con su paciencia que siempre le caracterizaba, las transcribía con su hermosa e inconfundible caligrafía. Para esto no había hora, ni días de descanso. Mi padre es muy malo en la máquina de escribir, y es más no recuerdo haberlo visto nunca sentado ante un computador. Todo lo contrario de mi madre. Ella, a pesar de su edad, estaba muy al día en la tecnología. Entre las primeras computadoras Apple que llegaron al país en a principios de los ochenta, una de esas estaba en mi casa, gracias a la insistencia de mi madre. Hasta el día de su muerte, tuvo una Mac.

Solo durante la revolución de abril de 1965, hubo una separación física entre ambos. Por razones obvias. Mi padre estaba en Ciudad Nueva, y mi madre en Santiago. Sin embargo, cuando ocurrió la batalla del Hotel Matum, ambos estaban juntos. Ni siquiera la cárcel los separó más. Cuando mi padre estuvo preso injustamente, mi madre llegaba a la prisión a las ocho de la mañana, y se retiraba a las seis de la tarde. Todos los días. A pesar de lo amargo de esos días, fue una extraordinaria lección de amor.

Mi padre sufrió la diabetes de mi madre, quien la padecía desde los 15 años de edad. Nunca estudio medicina, pero se hizo experto en diabetes. Sabía incluso hasta por la forma de dormir, o hasta por cualquier gesto de mi madre, que ella necesitaba tomarse un jugo de naranja con azúcar. Pocas personas saben que por la diabetes, mi madre tuvo dos embarazos fallidos. Me cuentan que mi nacimiento fue toda una celebración en Santiago, al igual que el de Dilia. Claro, en la medida en que la edad de mi madre avanzaba, la diabetes iba empeorando. Mi padre lo sintió y lo sufrió hasta aquella madrugada del 14 de junio de 2007.

En todos los momentos de la vida pública de mi padre, mi madre siempre estuvo con él. Como abogado, político, Jefe de Estado, padre de familia, esposo, amigo. En los buenos y en los malos. En la luz y en la oscuridad. En las alegrías y en las penas. Hoy, aunque ella no está físicamente entre nosotros, ella está acompañando a mi padre en esta dura prueba de vida. Eso me da mucha tranquilidad. Ellos nacieron en hogares diferentes, pero eran uno para el otro. ¡Qué legado!

sábado, noviembre 27, 2010

1951, el jurista


En 1951, mi padre obtuvo el Doctorado en Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Se iniciaba un largo ejercicio profesional que lo llevaría a los estrados de casi todo el territorio dominicano. Él fue el primer abogado de la familia. Mi abuelo Pedro María Jorge Arias era comerciante. Mis tíos, Pedro y Lidilia se dedicaron, el primero, a la medicina, y la segunda, al mundo de las artes.

Fue un ejercicio diverso. La foto que comparto con ustedes es también muy poco conocida. Fue tomada en uno de los juicios más famosos de la ciudad de Santiago, en 1954. En el caso de los asaltantes de la sucursal del Royal Bank of Canada. El socio de mi padre, Orlando Cruz Franco (en cuya memoria, me pusieron su nombre), era uno de los abogados de oficio, y el día de esa foto, mi padre estuvo en los estrados. Nótese la gran cantidad de personas que asistían a este proceso judicial.

Luego de la caída de la dictadura, mi padre pertenecía al sector profesional más progresista de Santiago, y por tal razón, junto a destacados empresarios y profesionales, fue uno de los fundadores del Banco Popular Dominicano, y de la Asociación para el Desarrollo de Santiago. Su oficina de abogados se constituyó en una escuela de formación de exitosos profesionales del derecho, y para la década del setenta, era uno de los bufetes más prestigiosos del país.

Paralelamente a su exitoso ejercicio profesional, mi padre también defendió a muchos dominicanos que sufrieron violaciones a sus derechos humanos en los doce años de Balaguer (1966-1978). Mi madre siempre le acompañaba, al extremo que ella formó un grupo de damas que velaban por el cuidado de quienes estaban privados de su libertad en las cárceles de Santiago.

También, en momentos en que una sociedad no entendía lo que era la violencia de género, mi padre fue el abogado de Miguelina Llaverías cuando fue maltratada y abusada en aquellos años oscuros. Siempre he visto el sentimiento de gratitud de Miguelina hacia mi padre, en todos los momentos difíciles, al igual que muchas personas que, en algún momento de sus vidas, recibieron su solidaridad en el ejercicio profesional.

Su legado está recogido en sus libros de texto que son bibliografía obligatoria y recomendada en las clases de Derecho en nuestro país.

El día antes de librar la batalla crucial que lo mantiene en estado de coma desde hace siete días, estaba en su trabajo, como todos los días. Siempre orientando. Ese es mi padre, Salvador Jorge Blanco, el jurista. Tu toga y birrete te esperan.

viernes, noviembre 26, 2010

1965, el constitucionalista




La primera foto es muy poco conocida. Se observa a mi padre, Salvador Jorge Blanco, saliendo de una de las reuniones de la Comisión Negociadora del Acta Institucional que puso fin a la revolución de abril de 1965. A la izquierda, con canas y espejuelos, Ellsworth Bunker, Embajador de Estados Unidos ante la OEA, quién representó a la organización hemisférica en esas negociaciones. Mi padre fue uno de los negociadores por parte del gobierno constitucionalista. Fueron jornadas agotadoras e históricas.

La segunda foto es el momento en que se firma el acta institucional. Figuran Francisco Alberto Caamaño Deñó, presidente constitucional; Jottin Cury, Secretario de Relaciones Exteriores; mi padre; y Héctor García Godoy, quien sería el próximo presidente de la República.

Desde el primer momento, mi padre fue parte activa de la revolución de abril de 1965. Siempre fue y ha sido defensor de la democracia. Nunca estuvo de acuerdo con el golpe de Estado de 1963. Por eso, aceptó ser el Procurador General de la República en el gobierno constitucionalista de 1965. Durante ese período, mi padre vivía clandestinamente en la casa de mi tía, Alina Mera Checo, hermana de mi madre, cerca de Ciudad Nueva. Mis padres estuvieron también en la batalla del Hotel Matum. Cada vez que voy al hotel en Santiago, mi mente se traslada a esa época al contemplar las fotos que están expuestas en la segunda planta. Sus memorias de este período están recogidas en su libro "Guerra, Revolución y Paz".

Yo no había nacido en 1965. Nací en 1966, pero, puedo decir, que en mi casa aprendí el himno de la revolución: "A luchar soldados valientes, que empezó la revolución, a imponer los nobles principios, que reclama la constitución..."

jueves, noviembre 25, 2010

1982, foto de familia


Hurgando en mis archivos, me he encontrado con esta foto. Fue tomada en 1982, específicamente luego del 16 de mayo. Uno de los momentos estelares de su carrera política. Ya había sido electo presidente de la República. Mi padre, con esa sonrisa que le caracteriza, que permanecerá imborrable en mi memoria, abraza a mi hermana, Dilia, y, en el otro extremo, mi madre, siempre elegante. En el medio de ambas, yo. Veo una y otra vez esta foto, nunca me habría imaginado que a estas alturas, mi madre ya no estaría físicamente con nosotros y que mi padre estaría librando la batalla más importante de su vida, por su propia vida. Orgulloso de mi familia, y del legado de un matrimonio ejemplar.

miércoles, noviembre 24, 2010

Padre e hijo

martes, noviembre 23, 2010

'Shape of my heart'

lunes, noviembre 22, 2010

Pausa

Habrán notado que desde el sábado pasado he estado compartiendo videos musicales, y no los habituales apuntes sobre política y temas de interés global y local. Estoy acompañando a mi padre, quien está muy grave de salud, en una batalla crucial. Oportunamente volveré con los apuntes. Mientras, comparto con ustedes este video:

domingo, noviembre 21, 2010

'Perhaps Love'

sábado, noviembre 20, 2010

'As time goes by'

viernes, noviembre 19, 2010

Nicaragua-Costa Rica, detrás del conflicto


A principios de mes, me referí al conflicto en este apunte. La gráfica que comparto con ustedes es ilustrativa, aunque el título es parcializado, pues es de es origen nicaragüense. Lo triste es que todo esto es movido, nada más y nada menos, que por la política. El afán de Daniel Ortega en su búsqueda de una nueva repostulación, a pesar de que está prohibido. Y lo más grave es que todo esto forma parte de un plan de Irán y Venezuela de construir otro Canal, similar al Canal de Panamá. La historia completa, aquí. Por tener la razón, estoy del lado de Costa Rica:

El circo


La política es también circo. Si el adversario controla instancias de poder, y está pasando momentos difíciles, necesita del circo. Procura distraer la atención de la ciudadanía, y nada mejor que un circo. En esto, los romanos eran especialistas. Por estas latitudes, también hemos tenido dramáticos episodios en los que la víctima es lanzada, como un gladiador, a la manada hambrienta, llena de hienas, leones y tigres, que despiadadamente disfrutan de cada mordida hasta provocar su muerte cívica. Charles Rangel es la última víctima. Y los victimarios fueron despiadados, sin ni siquiera permitirle su defensa. Lo importante, en su razonamiento absurdo, es la noticia de su condena. Es destruir la carrera política de un legislador que tiene 39 años como representante de Harlem, New York, y que ha sido una figura estelar del Partido Demócrata. Son los mismos que lograron infructuosamente enjuiciar a Bill Clinton. Y son los mismos que desearían ver a Barack Obama en el circo.

La foto describe la situación. La víctima, ya herida, en el circo, observada por sus victimarios. Fortaleza es lo que se requiere para soportar esa terrible sensación de abandono y de soledad.

jueves, noviembre 18, 2010

El hombre orquesta

Andrew Bird es el hombre orquesta. Es poner a volar la imaginación.

Ciudadanos del mundo

¿Qué significa ser cosmopolita? Somos diferentes en el mundo, pero definitivamente hay responsabilidades globales. Ya no se puede vivir aisladamente. Hay que vivir en una especie de combinación, entre lo local y lo global. Es lo que el filósofo Kwame Anthony Appiah explica genialmente en este documental:



(Visto aquí)

miércoles, noviembre 17, 2010

Haití, en las Aguas de Lobo

Breve, preciso y conciso: Haití, cólera, ira y olvido, brillantemente escrito por Ramón Lobo en Aguas Internacionales.

¿Puede el presidente ordenar flores?

En The American President, hay una escena en la que el presidente llama por teléfono a la floristería para ordenar una flores, y quien le atiende queda atónita cuando al preguntarle su nombre se da cuenta que es el presidente de los Estados Unidos. Eso es obviamente en la ficción. Ahora, ¿puede suceder en la vida real? ¿Puede efectivamente el presidente de Estados Unidos ordenar flores? Su respuesta, aquí.

Aprovecho este apunte para referir este enlace que contiene otras respuestas del presidente Obama sobre cómo duerme en la Casa Blanca, y sobre el uso de su BlackBerry.

Por último, el periodista Mark Walz de CNN narra cómo es desayunar, almorzar o cenar en Air Force One. Toda una experiencia. (Personalmente, me ha encantado la foto de la botella de Tabasco envuelta con el sello presidencial).

martes, noviembre 16, 2010

El médico de la Casa Blanca

Ser médico es una de las profesiones más delicadas. Más aún, si su paciente es el presidente de los Estados Unidos de América. Es una posición que ciertamente da acceso al poder, pues, por sus funciones, el médico está cerca del presidente y de su familia. También debe atender al Vicepresidente y a su familia, e igualmente a los Jefes de Estado y de Gobierno que oficialmente visitan la Casa Blanca. Por lo tanto, debe ser una persona discreta y ajustada a sus funciones. A donde quiera que se traslade el presidente, siempre va su médico, que cuenta con un staff de veinticuatro personas. La Dra. Connie Mariano, de Filipinas, es la primer mujer en haber ocupado esas delicadas funciones, al haber permanecido en el cargo durante nueve años. Ha escrito sus memorias The White House Doctor: My Patients Were Presidents - A Memoir, en el que recoge sus vivencias como médico presidencial, así como las exigencias de tan compleja ocupación. Más, aquí.

La lección de Sean Parker

The Social Network es una historia de poder, ambición, traición y amistad, como dije en este apunte. También tiene profundas lecciones. Una de las escenas que más me impactó en ese sentido es cuando Sean Parker, un joven emprendedor, hábil, pirata informático, y fundador de Napster y quien prácticamente se convirtió en la mano derecha de Mark Zuckerberg en el primer año de Facebook, al extremo de ser nombrado presidente de la empresa, fue encontrado con posesión de cocaína en una fiesta. Todo el poder que tenía en sus manos se desvaneció en menos de un minuto. El primer presidente de Facebook fue despedido por este hecho.

Parker fue el que tuvo la brillante idea de sugerir la eliminación del "The" a "The Facebook", para que se quedara en "Facebook", y fue quien, indudablemente, se constituyó en el vehículo que condujo a que Zuckerberg obtuviera los capitales financieros para convertir a Facebook en una empresa en ruta a ser billonaria. La revista Vanity Fair publica un interesante artículo sobre Parker en el que asegura que:

Parker fue capaz de negociar con Zuckerberg algo casi inaudito en una empresa financiada por la puesta en marcha: el control absoluto para el empresario. Por eso, Zuckerberg, hasta la fecha, controla tres escaños de Facebook en la Junta Directiva de cinco (incluyendo la suya propia). Sin ese control, Facebook es casi seguro que se hubiese vendido ya sea Yahoo o Microsoft, cuyo consejero delegado, Steve Ballmer, ofreció $ 15 mil millones en el otoño de 2007, sólo para encontrarse con una mirada vacía de Zuckerberg.

En la actualidad, Parker sigue involucrado extraoficialmente con Facebook, del cual mantiene un porcentaje de acciones. De no haber terminado su capítulo tal como sucedió en aquella fiesta, estoy seguro que su futuro hubiese sido, aún, de mayor éxito. Una lección de vida.

Nota sobre las edades: Parker, 30 años. Zuckerberg, 26 años.