viernes, mayo 15, 2009

El pacto por la reforma constitucional, un gran paso


Ayer me correspondió ser testigo del pacto suscrito entre el presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas, éste último en su condición de pasado Candidato Presidencial del Partido Revolucionario Dominicano en las elecciones del 2008, mediante el cual se acordó apoyar siete puntos en la reforma constitucional que actualmente se conoce en el Congreso Nacional.

Se trata de un pacto que, para el PRD, reivindica valores y principios que fueron olvidados en la reforma constitucional del 2002. Es un pacto que refleja también la necesaria madurez que debe alcanzar la clase política dominicana, al margen de las diferencias que separan al PLD y al PRD.

En el plano político, hay un logro muy visible: El Presidente Leonel Fernández no se presentará como candidato presidencial para las elecciones del 2012, con lo cual despega una cuestión que ha representado una preocupación sobre la debilidad institucional de nuestro sistema democrático, y es la relativa al uso de los recursos del Estado cuando se quiere imponer la reelección presidencial. Haber aceptado volver a la fórmula de la reforma constitucional del 1994, que fue la pactada por José Francisco Peña Gómez, que consagra la prohibición de la reelección consecutiva, es una reivindicación de los principios del PRD, que, en el plano interno del partido, también logra unificar posiciones con miras a próximos procesos electorales.

Otro aspecto importante es el relativo a la unificación de las elecciones presidenciales con las congresuales y municipales, para lo cual los legisladores que resulten electos en el 2010, durarán en sus funciones, de manera excepcional hasta el 2016, fecha en la que se unificarán ambas elecciones. Hay también otros detalles del pacto como lo es la congelación de la matrícula de diputados a su número actual, incluyendo aquí los legisladores de ultramar y los de representación nacional por acumulación de votos.

Dada las matemáticas electorales que inciden en el mecanismo de votación de la reforma constitucional, solo mediante un pacto se podía lograr lo anterior. El PRD, por sí solo, no tenía la mayoría para lograr esta propuesta, y por lo tanto, el acuerdo era necesario. De ahí que volver a la fórmula del 1994 es un gran paso.

Dicho lo anterior, este pacto fue por la reforma constitucional. Que nadie tenga dudas de que, con el PLD, estamos en aceras opuestas, y por lo tanto, continuaré, desde donde me encuentre, denunciando las debilidades institucionales y las malas políticas de este gobierno, así como las inconductas de sus funcionarios, exigiendo rectificaciones.

Respeto a quienes no compartan mis criterios sobre la trascendencia de este pacto. Llegó el momento de fijar posiciones, y yo fijé mi posición con toda responsabilidad. La política se mide por resultados. No hay un solo perredeísta, salvo que por las diferencias generadas con motivo de la actual competencia interna, que pueda desconocer el logro alcanzado por este pacto, al haber logrado la no reelección consecutiva, entre otros aspectos. Lo que queda ahora es seguir trabajando para que lo pactado se convierta en realidad, y seguir fortaleciendo el presente y el futuro del PRD, como opción de poder, con principios y valores.

2 comentarios:

Ricardo Oviedo dijo...

Lic. Orlado Jorge Mera, siéntase orgulloso de ser testigo de este pacto que revindica al Doctor José Francisco Peña Gómez. Usted es parte de la historia democrática del país.

Victor Martinez dijo...

Esta es una buena iniciativa, estamos ante una nueva etapa de política moderada en nuestro país.
Apoyamos rotundamente ese pacto realizado por Leonel y Miguel en el cual usted según me dicen tubo una gran participación para que llegaran a este acuerdo. Los felicito a todos, Me siento muy feliz como ciudadano y como perredeísta.