domingo, mayo 24, 2009

Siempre de pie, nunca de rodillas


Como político y estudioso de la política, siempre le he dado seguimiento a los casos de políticos que han tenido fracasos, derrotas, o momentos difíciles en sus carreras, pues es ahí donde se prueba su talante, su capacidad de aceptar con humildad estas etapas, aprender de las lecciones, y superarlas. Hay políticos que, por el contrario, nunca se han recuperado de estos momentos díficiles (Por ejemplo, por citar de la política americana, Gary Hart, John Edwards, Ted Kennedy, Pat Robertson), pero hay otros casos de extraordinaria capacidad de renovación y de superación, y por lo tanto, de admiración. Tal es el caso de Rahm Emanuel, actual Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, quien en su discurso de recepción de un doctorado en honor a su servicio público otorgado por la George Washington University, describe cómo ha superado los distintos fracasos que ha tenido que afrontar en su vida.

Luego de leer su discurso, he hecho un resumen con las lecciones de vida de Emanuel:

1.- Al casi perder mi vida, me hizo querer vivir mi vida. Cuenta como estuvo al borde de la muerte, recién graduado de la secundaria, por una conducta inapropiada. Permaneció tres meses en la unidad de cuidados intensivos, y salvó su vida.

2.- No seas irresponsable con lo que te ha sido otorgado. A veces lo tenemos todo, y no nos damos cuenta de que por actitudes irresponsables, lo perdemos todo. Es solo cuando ya no tenemos nada, que nos damos cuenta de la falta que nos hace haberlo tenido todo.

3.- Aprender de nuestros errores. Si no hay capacidad de entender y asimilar con humildad, las consecuencias de nuestros errores, no habrá oportunidad de superar los mismos, incluso hasta cuando vuelvan los éxitos.

4.- Siempre habrá el asomo de errores y fracasos en nuestras vidas, pero todo depende de cómo se actúa cuando estás en lo más bajo de tu vida, en el valle, lo que determinará cómo actuarás cuando estés en lo más alto de la cumbre.

5.- La importancia de servir a una causa más grande que la tuya. Es la capacidad de sacrificio y de entrega, por encima de tus intereses personales, a favor de las causas de los demás, que pueden ser de la comunidad nacional o global, o incluso, de tu propio entorno. Es el servicio público, en unas ocasiones, o en el mismo ambiente en donde vives o trabajas, en otras oportunidades. Es saber que hay momentos en donde te debes colocar por encima de tus propios intereses.

Recuerdo que en una ocasión escuché a mi padre, durante una manifestación en su campaña presidencial en 1981, en la explanada del Estadio Quisqueya, en Santo Domingo, ante una gran multitud, afirmar que, ante los fracasos, cuando uno cae, hay que caer de pie, nunca de rodillas. Y es la última lección: Hay que asimilar, con humildad, las causas y las consecuencias del fracaso, para superarlo con dignidad, con capacidad e intención de enmienda. Solo así podrás superar la prueba de los momentos sublimes del éxito. ¿Cuántos que han estado en el poder, luego de haberlo dejado, no han podido superar estas nuevas etapas de sus vidas? Estas lecciones de vida contribuyen a fortalecer la entereza en el transcurso de nuestra existencia.

1 comentario:

Angela Guichardo dijo...

Orlando, siempre he admirado a los hombres y mujeres que aun estando en una posición de poder conservan su humildad y mantienen sus pies bien puestos sobre la tierra, conscientes de que en este mundo TODO es pasajero.

Para aquellos que siempre creyeron que estar en la cima era eterno, su recuperación es más lenta y agonizante al caer de tan alto. Esos son los que se fracturan sus rodillas, los que solo oyeron las alabanzas de seguidores oportunistas y de momento, quienes lo endiosaron y cegaron sus ojos a la realidad de un mundo que al final de cuenta es menos traumático si se asume vivirlo con dignidad, amor y respeto por los demás.

Feliz Lunes!