lunes, julio 06, 2009

Año difícil para los abogados: nuevos retos


El año 2009, sin haber terminado, ha sido declarado como el peor año para las firmas de abogados en Estados Unidos. Según Lawshucks, a la mitad de este año, se han perdido 10,723 puestos de trabajos (4,015 abogados y 6,708 empleados), cifra histórica. Cuando escribí este apunte en abril de este año, la cifra alcanzaba 3,677 desempleados.

Si sumamos estas cifras al creciente aumento del desempleo en Estados Unidos que en junio alcanzó la tasa de 9.5%, hay que concluir que la recesión que está viviendo Estados Unidos será muy larga. Lo cual es una mala noticia para quienes estamos en la República Dominicana, por nuestra alta dependencia del intercambio comercial con esta gran nación.

En estos días en que he estado muy inmerso en el ejercicio de esta profesión, he podido palpar la situación que está viviendo esta profesión en nuestro país. Lo primero es que hay que resaltar la gran cantidad de abogados que existe en la República Dominicana. A juzgar por mi número del Carnet de Abogados (año 1991), la cifra debe estar superando los 70,000 abogados en todo el territorio nacional, lo que obliga a especializar más los servicios legales y dar una mayor atención personalizada para marcar la diferencia.

He visto, con mucha tristeza, jóvenes abogados, incluso con maestrías hechas en universidades extranjeras de prestigio, que han tenido dificultades en ser contratados en el país, y se están dedicando a otras actividades comerciales para sobrevivir. Muchos están incursionando en el área de la tecnología y en negocios tan novedosos como la gastronomía. Es que no es fácil hacerse determinadas ilusionadas para luego chocar con la realidad de que se está haciendo difícil conseguir empleo en el país como consecuencia de la crisis económica.

Al no circular el dinero, no hay ofertas de empleos, y se están tendiendo a eficientizar el trabajo. En mi oficina, recibo con mucha frecuencia solicitudes de empleo, de gente muy calificada y buena, pero actualmente no hay vacantes. Al contrario, hay más ahorro y eficiencia. Una persona realiza distintas actividades que antes las hacían dos. En ese sentido, ha habido una reorientación de los servicios legales, incluyendo las modalidades de facturación. El pago por hora ya está formando parte del pasado, y hay una tendencia a facturar por valores fijos dependiendo del tipo de actividad o servicio que se ofrezca.

Lo que nunca va a cambiar es la responsabilidad, la honestidad y el ejercicio ético de la profesión, y esto cabe para todas las profesiones. Aún en los momentos más difíciles y aún en medio de los profundos cambios que está viviendo la sociedad globalizada. Hay que marcar la diferencia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

un post muy interesante, va acorde con un discurso pronunciado por uno de mis profesores en materia penal en la clase del sabado pasado. la carrera del derecho es complicada como muchas carreras y mas porque esta saturada de "profesionales del derecho", muchos de ellos excelentes profesionales formados en universidades extrangeras y tal vez con mucha capacidad para ejercer la carrera, pero no es tanto una cuestion de estar bien instruido, es una cuestion de persistencia, de tocar puertas, de seguir insistiendo, de poner en proyecto una oficina, destacarse, darse a conocer, vestirse bien y tender la mano a todo el que necesite representarse de una persona que tenga etica y profesionalismo.

es verdad que la situacion esta dificil en casi todo el mundo, pero nada es imposible.